14 julio 2009

vuelos rasantes: IT HUGS BACK- Inside your guitar

De nombre mimoso y debut de título intimista (de abrazos y de intriores), It Hugs Back vienen a devolver el eco de los sonidos neoyorkinos en las islas británicas. Su disco porta melodías cristalinas, aires gaseosos, ruido brumoso y leve, electrónica decorativa, voces de tericopelo. Entre el pop-folk y los paisajes de Galaxie 500. Y sobre todo, bajo la sombra de los Yo La Tengo más sedosos.
Lo bueno es que uno escucha este disco y no piensa en un debut, salvo porque la sombra del trío de Ira Kaplan es demasiado evidente. Pero no omnipresente: hay pop a lo Belle and Sebastian o Cámera Obscura, hay shoegazer con sordina, y un talento melódico que augura cosas aún mejores, partiendo de un disco ya notable.

Nombre a retener.


Escúchalo en Spotify (primera vez que pruebo esto, espero que funcione :P)
O miralo en You tube:



13 julio 2009

ZOOLANDER, la película va por detás

Zoolander era un must, una parada/revisión obligatoria para quien se ha reído como un cosaco con el último Stiller. Y ayer la ví, y la disfruté. Menos que Tropic Thunder, pero mucho. Menuda mala leche gasta el cómico (ya hacerse pasar por megaguapo con ese careto tiene guasa), y además su cine es, pese a parecer lo contrario, enormemente intelectual.

La película, en este sentido, no debe entenderse literal, y la comedia se sustenta en la intencionalidad previa. Entonces, si vemos cada fotograma, cada chorrada de guión, cada cameo... como la ulterior materializaciòn de una intención (cagarse y cachondearse al tiempo del mezquino mundo de la moda), entonces dudo que nadie pueda parar de reír durante sus noventa minutos (o así... no es larga, desde luego, o se hace corta).

En definitiva, sí, Ben Stiller es un fiera.

12 julio 2009

alla breve

Digan que por ejercicio de estilo (y dicen bien), digan que por necesidad sobre causas externas (que algo hay, y de hecho verán disminuir mi actividad "virtual" una temporada, creo), el caso es que me he decidido a hacerlo oficial: este blog toma nuevo rumbo, en parte, sin duda, por ponernos retos, y adopta formas de breviario de reseñas y comentarios. Muy breves, vamos. Apenas un párrafo.
Así, quien quiera sesuda crítica deberá buscar en otro lado; por aquí seremos concisos al manifestar la opinión. Después de todo, ya nos conocemos.
¿Excepciones a la regla? Una: los artículos del Faro de Vigo sobre cómic seguirán trasladándose a este blog, claro, y esos ya tienen acotada su longitud.
A mayores, los títulos de los post irán más allá del nombre de lo que se reseña (nada pues de LOST 1ª TEMPORADA y punto), a ver si consigo cabeceras expresivas y más o menos sugerentes en todas las etiquetas. Que estas también hablen, dado que el cuerpo será más conciso.
En cuanto a las imágenes, prometo que serán lo menos importante, o lo que menos me retenga ante la pantalla. Harto de bucear en Google Images o pelearme con el escáner, pienso ir a saco, rapidito.
En definitiva, háganse a la idea de que este post ya va siendo largo (por cierto, la imagen se relaciona con su título, por si se lo preguntan).

09 julio 2009

Buenatele...

...o Buenafuente, que pienso son bastante sinónimos.
Porque menda diferencia entre series de televisión, que en el fondo no son más que seriales cinematográficos (algo habitual ya en el cine silente, con Los Vampiros o Phantomas como buenos ejemplos, o con obras de serie B en el sonoro a la Flash Gordon), y por otro lado, pensar en espacios televisivos de calidad ajenos al séptimo arte. Espacios no-cinematográficos, espacios de debate, de humor, de entrevistas, o buenos cockteles de ingredientes varios.
Buenafuente, el programa, se encuadraría en este último grupo, si bien su columna vertebral es el humor. Y yo, la verdad, me río con sus cosas, sus tonterías, sí, porque hay vix (cómica) en Berto, porque no degrada, porque es limpio, y al tiempo, muy irónico, que no cínico (no son sinónimos).
Todo esto, porque ayer lo he visto un ratín, y como siempre, me he pasado un buen rato.
Hoy, por ello, les cuelgo un yutubo de Buenafuente... contra el You Tube, je...

07 julio 2009

de la botella al vaso, y del vaso a la boca

Hablemos del colesterol, del que no me desembarazo y me tiene hasta los mismísimos.
Mas no, no esperen una receta. Ayer me he enterado (la red, que todo lo sabe o eso quiere que creamos) de que ¡por fin! hay algo que realmente me encanta y que es buenísimo para reducir el colesterol malo.

¡La Horchata!

Y miren que yo la descubrí bien tarde, un verato asfixiante en Valladolid (sí, nada romántico, no fue una revelación en levente, ni nada). Vi en un bar que la tenían y me dije, "pues con este calor, eso debe estar rico". De niño me había espantado, y no la había vuelto a probar. Insensato...

La verdad entre ese maná líquido, refrescante y delicioso, y la paella, en Valencia me tienen conquiistado... y eso que nunca he estado por esas tierras, más allá de festivales de rock.

06 julio 2009

movimientos de traslación (nuevas de Los Planetas)

Vuelven los granainos en formato cómic-disco-dvd. Las viñetas, a cargo de Juanjo Sáez, el tracklist, una sucesión de éxitos (o fracasos, para sus detractores) donde un gancho es el inédito Soy un pobre granaíno que se muestra continuista y eficaz. Tampoco le pido más al grupo que demostrar con piloto automático que nadie les hace sombra en la piel de toro.
Corre y escúchalo en su Myspace

Eso sí, a Sáez, por tocar a nuestros dioses sureños y patrios, le exijo mucho, y apuesto que cumple (¿sacará entre el fervor natural que, intuyo, siente por J y cia. algo de su poémica bilis?)

BERLÍN, CIUDAD DE HUMO, de Jason Lutes

Jason Lutes sigue su odisea, la de un autor indie metido a novelar en imágenes la República de Weimar previa al alzamiento nazi, en tres álbumes y más de 600 páginas. Ya hablamos de la primera parte de Berlín (ahá, enlazado para que lo recuerden o lean), y ahora toca hacer lo propio con su ecuador a la espera (paciente) de su conclusión.

Y el segundo volumen, dentro, ojo, de un notable resultado, me ha dejado más frío que su antecesor. Si aquel supuso una impresión excelente, se debe en buena parte al factor novedad, o sorpresa. Un casi recién llegado al mundo del cómic abordaba una complejísima historia coral, un exacto retrato de una época harto interesnate. El autor, además, era del otro lado del Atlántico, cosa curiosa, y la extensión del proyecto, ya anotada, abrumadora. Y el tomo en cuestión absorbía por su densidad, por una técnica narrativa amanerada pero eficaz (diseños de pagina muy cartesianos, narratividad muy visible, voces en off...). Por sus pretenciones de impecable fresco histórico.

Sin embargo, asumido todo ello y constatado que el nivel se mantiene (y evoluciona su dibujo un poco, de la línea clara a un ligero expresionismo... ejem... alemán), encuentro ahora que falta el factor impacto de su primera parte, con lo que la frialad de la obra se nota más. ¿Demasiado?. Los personajes ya no conmueven, y eso es iportante. Son muchos actores y muchas situaciones, y si en el lector no termina empatizando, si todo se ve desde la distancia omnisciente, no nos sentimos implicados. Aunque puede que ese sea el interés de Lutes, darnos la panorámica de una sociedad en declive económico, y también moral, a la que no nos podemos agarrar desde ningún ángulo. Los vividores, los obreros, los ilustrados, los analfabetos, todos son parte de un engranaje, la gran capital germana, que no funciona. Y la solución, lo sabemos por la historia, vino a poner las cosas peor.

Así que bueno, el tebeo es frío y distante, pero ello se convierte en discurso, mensaje (que no didaxis u obviedad). Aunque nos gustaría volver a emocionarnos con una relación, simpatizar con un personaje, como ocurría en el primer tomo.

En todo caso, el desenlace de Berlín puede ser algo para recordar.

04 julio 2009

Los cómics como espejo de la realidad

prepublicado en el Faro de Vigo

Los mejores autores de cómic han aparcado los géneros más escapistas para enfrentarse al presente socio-político internacional.


Los acontecimientos acaecidos tras las recientes elecciones iraníes han tenido su eco más allá de lo estrictamente político, e incluso en el mundo del cómic. Así, la autora Marjane Satrapi, nacida en Irán en 1969, ha denunciado un golpe de estado encubierto en su país natal ante los medios de comunicación. Satrapi es la ya célebre creadora de la novela gráfica (y posterior adaptación cinematográfica) “Persépolis”, cuatro libros, recopilados finalmente en un tomo por Norma, donde relata sus vivencias en la convulsa Irán de los setenta bajo un régimen fundamentalista, testigo así de una involución social radical. La obra relata también desde los ojos de la propia autora la guerra contra Irak, su exilio en los últimos ochenta, y finalmente documenta el regreso de Marjane a Irán. De estilo naive pero contenido adulto, la obra documenta una sociedad y un turbulento panorama político-religioso que alumbra los acontecimientos de 2009 mejor que muchos ensayos periodísticos, pues reflejan la mirada real de un protagonista en primera persona.
Esta imbricación de la historieta con el mundo de un modo tan directo es una de las vías de expresión más vivas hoy, con obras como “Pyongyang” (Editorial Astiberri). Aquí el canadiense Guy Delise pormenoriza cómo es la vida en la represiva Corea del Norte, gracias a que su autor ha vivido una temporada en su capital, a la que acudió para trabajar en unos estudios de animación. La traslación verídica de su día a día en un férreo totalitarismo se convierte así en otro documento de una realidad social y política conflictiva. Dentro de este estilo, digamos documental y biográfico, Joe Sacco ha llevado las cosas un poco más allá (y antes que los ejemplos referidos), al practicar abiertamente el periodismo internacional: Sacco marcha a conflictos como la guerra yugoslava o a Palestina... ... y nos devuelve sus vivencias en formato cómic. Podría ser periodista de columnas, o reflejar sus experiencias y el entorno geopolítico de las mismas en libros best-seller, pero no, lo hace en viñetas. Y ello no se contradice con la seriedad y la profundidad: “Gorazde, zona protegida” (Ed. Planeta), por ejemplo, documenta su estancia en la ex Yugoslavia y añade planos, mapas, retratos de los diligentes políticos… un verdadero manual para adentrarse en el último gran conflicto europeo.
Y podemos seguir aportando ejemplos, como “La mala gente” (Ed. Ponent Mon), que ilustra el nacimiento de los sindicatos en Francia. En este cómic, Étienne Davodeau se basa en entrevistas a sus propios padres, protagonistas anónimos y colectivos de ese auge militante obrero. U otro cómic, en este caso español, la reciente “11-M, la novela gráfica” (Ed. Panini), donde los guionistas Pepe Gálvez y Antonio Guiral y los ilustradores Joan Mundet y Francis González reviven la catástrofe de Atocha, ciñéndose a los hechos probados judicialmente en 2007. O hablar de “El fotógrafo” (Glenat), obra maestra en tres partes sobre las experiencias del fotógrafo Didier Lefévre como reportero de Médicos Sin Fronteras durante la guerra afgano-rusa en los ochenta (fotos incluidlas en el desarrollo de la historieta). Y nos falta espacio para dar más nombres, pero uno hay que no debe faltar. Spiegelman ganó el Pulitzer por su recreación arrebatada y terrible, poética y magistral, de la vida de su padre, un judío superviviente de Auswitch. Se trata de “Maus” (Random House Mondadori), una lectura que debería ser de obligado cumplimiento y una de las cumbres de la historieta.
(Las viñetas corresponden, de abajo a arriba, a Persépolis, Palestina, La mala gente, el fotógrafo y Maus)

03 julio 2009

alucina (vecina)

Hoy podríamos perguntarnos qué ventajas ven las generalistas como Cuatro a emitir dos episodios seguidos de sus teleseries, caso de Anatomía de Grey, o por qué El Topo, a priori un reallity con posibilidades, no me atrae en absoluto en su nueva versión tele-cinco.

Pero claro, cuando, zapeando, encuentro en El Intermedio la última gracia de Intereconomía, esa cadena de humor familiar, ya no cabe otra reflexión y sólo procede encontrar el asunto en la red, y brindárselo sin más comentarios (eso sí, el vídeo añade una coda-protesta innecesaria, el engendro se autodescalifica por sí mismo)



Yo, si me preguntan, no soy muy amigo de los orgullos ni de las manifestaciones públicas. Sobre todo de algo que debería, de una vez, estar imbricado en la naturaleza (esto es, después de todo una cuestión de opción o de natura, algo a no discutir). También comprendo que el camino por andar aún es largo (sobre todo para las edades conflictivas o los lugares difíciles, ergo, la adolescencia, el ruro/el ejército...). En todo caso la pantomima de la cadena antiabortista es delirante. Verdadero "teleresiduo"

30 junio 2009

MAGIK MARKERS, Balf Quarry

El nuevo disco de Magik Markers pisa con seguridad. Si su anterior Boss demostraban dominio sobre las lecciones de sonic Youth y la no-wave, ahora quieren ser ellos los maestros de generaciones futuras. No hacía falta, Boss ya va perfilándose (para menda, al menos) como uno de los discazos de guitarras de la década, una implosión de furia controlada que da sopas con hondas a la mayoría de nuevos cachorros del ruido blanco americano. Balf Quarry abre con dos temazos que conducen su pasado hacia el blues pantanoso y hacia formatos de canción casi, casi estándares. Y de pronto te estalla en las narices Jerks, menos de dos minutos de bestialismo cosecha Royal Trux (o Pussy Galore, casi mejor). Pupita anarko-sonora, herencia de las alcantarillas que transitaron Jon Spencer y amigos antes de domesticarse.
El viaje prosigue por carreteras secundarias inesperadas: asonancias a lo freak folk (mejor no investiguen la etiqueta si no la conocen de antemano... chungo chungo), pianos crepusculares, no-wave y Sonic Youth asomando aquí y allá (inevitable), y algún amago de medo tiempo.
Así, frente al paquete-comansi/paquete-completo de su predecesor (bueno, o así lo recuerdo hoy por hoy... no lo escucho hace tiempo), Balf Quarry supone una travesía sin brújula, más sorpresiva aunque (o por, quizá) menos compacta o redonda.
En todo caso, demostrando que siguen en la brecha del rock más áspero, inconformista, incontrolado y excitante. Duro de pelar (tu siempre fuisteee...)