24 abril 2015

The Zombies - Odessey and Oracle (1968)


Una escucha muy agradable de una de esas bandas en la estela de The Beatles, si no la mejor. Hay mucho aquí de Beach Boys también, y ojo, siendo un "testamento musical" (la banda había decidido separarse y quiso hacerlo con un disco final), también de libertad compositiva y de ganas de dejar una cumbre.
No es una cima pop, desde luego, no podría poner este disco al lado de Pet Sounds, pero sí se trata de un trabajo fabuloso de pop imaginativo y, por supuesto, psicodélico en muchos detalles.

Por supuesto que hay CANCIONACA: Time of the season, una preciosidad.


Generador de números aleatorios y... ala, el próximo, un Brian Eno.

22 abril 2015

Guns N' Roses - Appetite for destruction (1987)

Me parece que si alguien tiene a este disco como una pieza de rock abrasivo y salvaje debe ser porque no ha pasado de AC/DC, los Rolling y alguna banda de heavy mainstream. Porque en 1987 el grindcore campaba por sus anchas, Hüsker Dü cancelaban una carrera de hardcore asfixiante y Dinosaur Jr regurgitaban su disco más cafre. Mientras, aquí tenemos solos de guitar-hero a cascoporro, voz de mosquito (lo más heavy del lote Guns, banda más hard que metal) y melodías para las masas. En su haber, esas melodías no son malas. También pesa la juventud, las ganas y cierta energía del que se quiere comer el mundo sin atender a ninguna de sus leyes. Vamos, si me preguntas, este debut (que nunca había escuchado entero, no me interesa nada este rollo) ha impresionado muy poco. Próxima parada, menudo salto pego: The Zombies

19 abril 2015

Sparks "Kimono my house" (1974)

Sparks, menudo locurón setentón. Glam opera rock desfasando con ganas. Como si Queen nunca se hubieran tomado demasiado en serio y al tiempo les picase una vena experimental. Y el mejor título de un disco de la historia de la civilización universal.


Próxima parada, Guns 'n Roses, como siempre, elección aleatoria.

17 abril 2015

O gato e o Rato.

Iñaki Gabilondo comentaba ayer: "Manda narices que de todos los nombres de los setecientos y pico sospechosos [de blanqueo de dinero, sospechosos que están siendo igualmente investigados en la acutualidad] salte el nombre de Rodrigo Rato y solo Rodrigo Rato ahora que ya  no figura en ninguna alineación del PP, ahora que está desamparado y fuera. El resto de los nombres no aparecen."


¿Hablamos de una cortina de humo cojonuda?
El vídeo, aquí.

SIA, 1000 Forms of Fear


La música comercial, dado que hace mucho tiempo que se ha cerrado a la vía de la búsqueda y la experimentación (salvo milagrosas excepciones), ya solo tiene una vía para lograr la calidad. Es una muy tradicional: excelentes canciones interpretadas con más excelencia si cabe. Nada nuevo, Frank Sinatra es el ejemplo más claro de que esta fórmula, que en el s. XXI podríamos llamar conformista, permite alcanzar el cielo (y las ventas y la fama en radiofórmulas habitualmente mierdentas, también)
Sia es una autora que ha compuesto muchos éxitos para gentes como Rhianna o Beyonce. Y que en su disco del año pasado, 1000 Forms of Fear, parece decirnos que la crema de su cancionero esta vez se la guardó para ella misma. Y ella misma, con esa voz portentosa pero quebradiza, es la mejor intérprete para esas canciones mayúsculas.
Si sumamos una epatante voluntad de no aparecer en público, sustituyendo su imagen por la de la niña-bailarina Maddie Ziegler y optando por cantar de espaldas cuando acude a programas televisivos (o cubierto su rostro), tenemos la combinación perfecta: canciones+interpretación+(anti)imagen. Se suma un pasado totalmente destroyer (adicciones, enfermedades mentales) reflejadas en las letras y zasca, obtenemos una bomba de pop contemporáneo que no rompe un plato, no innova pero arroja verdaderas joyas como «Big Girls Cry», «Eye of the Needle», «Hostage» (que no comprendo cómo no la hacen single y nº 1 en todas las radiofórmulas) o por supuesto, la ya irrebatible «Chandelier». Que no todas las canciones brillen a esa altura no es impedimento para disfrutar de 1000 Forms od Fear, por supuesto.
¿Ves? Lo comercial mola. A veces. Pocas. En este caso.

Así actuó en directo para "ese programa vomitivo" en su versión USA (que también tenemos en tele 5, nuestra cadena de váter amiga):

16 abril 2015

Marvin Gaye - What's Going On (1971)

Obra cumbre de la música del siglo XX. Soul comprometido, melancómlico, sexy siempre, sutil y maravilloso. Un disco conceptual que es punto de fuga inevitable si quieres comprender el s. XX, no solo sus movimientos musicales sino sociales.
CANCIONACAS tiene, muchas, no tiro por la tópica, la titular, y cito una MARAVILLA, Mercy mercy me.



Los números aleatorios me han mandado a un disco y grupo que es una incógnita, Sparks, los deconozco, ni sé de qué palo van.

El sucio león come gamba.

Lo he visto ayer tras la polvareda en redes, el famoso programa de Master Chef en que se presentó al universo gourmet el "León come gamba". El resumen de los hechos, aquí.
La verdad por delante, los de cocina son los únicos talent show que me entretienen. Con la neurona muy relaxin' cup of café con leche, por supuesto, pero este Master me parece que carece de sentido frente a su hermano "Top Chef", donde los concursantes no son amas de casa o estudiantes de medicina, sino verdaderos chefs profesionales (algunos trabajando en restaurante con estrellas Michelín).
Pero bueno, el caso es que al margen de que la actitud desmesurada y digna de todo reallity del jurado con el chaval de 18 primaverad me ha desagradado bastante (pero esto no es tele de calidad... quiero decir, es paradójico que un programa de "alta cocina" sea... fast food televisiva), lo mejor, como siempre, el tirón de lo tróspido. Ese #Leóncomegamba que ha inundado Twitter de vaciladas. No pocas ingeniosas.
Pero comprenderás a poco que me conozcas que hubo uno de esos twitts que me ha enamorado totalmente:

Pues nada, aprovechemos la genial ocurrencia para reivindicar Dirty, catedral de noise rock levantada en 1992, uno de los momentos más relevantes de la carrera de Sonic Youth:

14 abril 2015

LOS PLANETAS, Dobles fatigas


Los Planetas vuelven. Podría ser una nueva etapa, ahora que editan con El Segell y El Volcán música y ya no están atados a la ley de gravedad. ¿Espaciarán sus obras los de Granada y saldrán a la luz solamente cuando les apetezca y en el formato que les cunda mejor, desatados de la mecánica comercial de una discográfica "Mayor"? En todo caso si afinan como en este EP, lo que quieran.
Dobles fatigas son cuatro planetoides cósmicos impagables que arrancan con "El duendecillo verde", desde ya un nuevo clásico en su repertorio (y van...) con la letra en plan no tomo prisioneros y una melodía perfecta. Y le siguen verdaderas virguerías, tres temas que fluyen como un poco de psicodélico por las venas, en expansión hacia lugares distintos pero conocidos. "Motores de combustión" y "Estadística" retoman los paisajes oníricos y el ruido shoegazer con la eficacia de los más grandes. Pocas bandas te hacen levitar así con guitarras (Spiritualized cuando se ponen a flotar, My Bloody Valentine con cada latido) .
En estos tres platos lo jondo se cuela, como siempre desde 2009 (La leyenda del espacio marcó el tránsito sin retorno), acaso más fundido que nunca en su psicodelia . Labor de musicología pura, el segundo tema recupera versos de Manolo Caracol o referencias a La Niña de los Peines. Y donde vuelve a ser completamente cristalino (y sublime) el psychoflamenco de los granadinos es en "Heroína, (bulería de El Torta)", una versión que homenajea al cantaor jerezano que falleció en 2013. Supone un viaje oscuro y grandioso al tramo final de Una ópera egipcia, atravesando los valles flamencos con mochila noise.

Por cierto, creo que la letra de "El duendecillo verde" va a quedar como la mejor de 2015 por goleada. Ya debería ser legendaria, y tan definitoria de nuestro tiempo político como "Qué puedo hacer" lo era de una edad.
"A mí no me amenaza nadie, me cago en tu puta madre a mí me vas a amenazar."

13 abril 2015

SLEATER KINNEY, No cities to love

Tras casi diez años de inactividad vuelve el trío femenino más poderoso de los noventa y dosmiles (ahora cuarteto en directo). Nada de naftalina nostálgica: en el mundo de Sleater Kinney los rertornos son para sacar discazo. El directo defiende, pues, un trabajo nuevo, que se aleja de los barroquismos de su tremendo predecesor para volver a los caminos estrechos del rock pata negra con pedigrí post punk.
No cities to love es una pedrada lanzada con la puntería de Guillermo Tell, airada, sociopolítica y musicalmente tensísima. Puro rock del que no hace concesiones, no se arrima demasiado a subgéneros (parte del post punk por sus vericuetos en la forma, por sus ritmos cortados y cortantes, pero no es post punk como no es core pese a los intensos subidones "fugazianos") y borda un ejercicio de música contemporánea, cero naftalina.
Diez temas de voces tensas, baterías como martillos hidráulicos y guitarras afiladas sin excesos de pedaleras o volúmenes. Todo se lleva hasta el punto crítico perfecto, alejados del peligro del "arda Troya" y atando estructuras, tensiones, melodías, ritmos y actitud furibunda en el punto justo para que sea antes una doma furiosa que no una estampida anárquica.
No sé si me explico, quédate con que este va a ser el disco de rock del año.

07 abril 2015

A Tribe Called Quest: People's Instinctive Travels and the Paths of Rhythm (1990)

Hip Hop escuela De la Soul, que tras la bola de nieve Public Enemy parecía la única vía posible de escape, evolución o simplemente de no cerrarse en imitar el volcán de los Enemigos.
Aquí hay letras políticas y sociales y reivindicativas, pero envueltas en papel brillante, groove molón, samples cool.
25 años pero sigue sonando moderno.
Próxima parada por número aleatorio: Marvin Gaye.